Tras abandonar Portomarín el peregrino vuelve al Camino, que recorrerá lentamente numerosas aldeas que pueblan, no solo Lugo, sino toda Galicia. En esta etapa cruza Toxibó; Gonzar; Castromayor; Hospital da Cruz; Ventas de Narón, enclave importante en la época medieval, en sus tierras se produjo una cruenta batalla entre cristianos y árabes en el año 820; Prebisa; Lameiros, donde se puede detener el caminante para visitar su Capilla de San Marcos y admirar un hermoso crucero.
La Ruta avanza en esta jornada y entra en Ligonde, población en la que pararon en su peregrinaje Carlos V y Felipe II en 1520. Muestra de la nobleza de esta villa son sus casas blasonadas. Tuvo, por supuesto, Hospital, en cuyo recuerdo se alza en el solar que ocupó una sencilla cruz de piedra. También se puede visitar la iglesia de Santiago, con su antiguo cementerio de peregrinos.
Continúa el recorrido hacia Portos, donde el romero puede dejar por un momento la Ruta Jacobea principal y acercarse a Vilar de Donas, población en la que se alza majestuoso un valioso templo románico con pinturas góticas del siglo XVI. Destacan, así mismo, los bustos de las "donas" o señoras que fundaron la casa y su ábside central del siglo XIV, que guarda varios sarcófagos de Caballeros de la Orden de Santiago. Conserva además, un retablo de piedra que representa el milagro eucarístico de O Cebreiro.
Tras retomar el Camino principal, el trayecto sigue su trazado original y cruza Lastedo y Valos antes de alcanzar Palas de Rei, meta de la etapa vigésimo octava. Villa destacada durante el medioevo -llegó a contar con un Hospital Real-
Dentro del patrimonio arquitectónico del ayuntamiento de Palas, los edificios más reseñables son la Iglesia de Vilar de Donas y el Castillo de Pambre.
La Iglesia de Vilar de Donas, de estilo románico gallego, fue construida en el SXIII y está considerada monumento histórico-artístico. Formaba parte de un monasterio del mismo nombre, que pertenecía a la Orden de Santiago. Por ello , la Iglesia alberga varios sepulcros de caballeros de esta Orden. En su interior podrás ver las pinturas góticas del ábside central realizadas expresamente para el Año Santo de 1434 por mandato del monarca Xoan II, que elaboró un salvoconducto para la protección de los peregrinos que hacían el Camino. Además, en el friso se conservan las imágenes de San Miguel, San Bartolomé y la Virgen con el Niño.
El Castillo de Pambre, construido en el SXIV, es uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura medieval militar de Galicia. Situado en lo alto de una peña, y con el río Pambre a modo de foso, fue el único que resistió en pie durante los ataques de los Irmandiños en 1467. En el portón de acceso al castillo todavía se puede ver el escudo de los Ulloa, la familia de nobles gallegos que mandó construir la fortaleza.
En su interior se conserva una capilla de época medieval construida en honor a San Pedro. A día de hoy, el edificio es de propiedad privada y no está permitida la entrada al público.
A la salida de esta población está el Campo dos Romeiros, donde según la cuenta la tradición, se reunían todos los peregrinos para comenzar una nueva etapa.

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